Hasta siempre Paco

 

Sobre el medio dia del domingo 1 de Octubre de 2017, a los 73 años de edad, falleció nuestro presidente: D. Francisco Llorente Perez.

Sobre las 17h del lunes 2 de Octubre sus restos estarán en el Tanatorio de Getafe. A las 19:30,aproximadamente, se tendrá una última despedida y el martes 3, por la mañana, será incinerado.     

    Es imposible en unas líneas resumir todo lo que nos ha ofrecido desinteresadamente en concreto a nosotros, su agrupación deportiva. Ni qué decir de su participación en ONGs y demás asociaciones benéficas.

    Para recordarle, en su última salida con la A.D. Pedales Getafe, valga esta pequeña crónica.

    Todos coincidimos en su buen estado de forma física ese día. "No creo que haga la etapa completa hoy" fue una de la frases que me comentó al comienzo de la salida. Se refería a darse la vuelta antes de tiempo, no a su desenlace final. No sólo no se dio la vuelta en ningún punto intermedio sino que se le vio defenderse como uno más subiendo y bajando por medio del pelotón.

    El momento álgido vino subiendo la cuesta de Seseña, con ese 10% de desnivel.

    "¡Vicente, que te cogemos!".  El grupito que acompañaba a Paco se me echaba encima. Durante unos instantes vi a un Paco orgulloso, lleno de energía, de piés sobre los pedales, dando su último golpe de riñones para sobrepasarme y coronar el puerto por delante de mi.

 

Hasta siempre Paco

    El resto de la jornada, como si por una vez se cumpliera su tan repetida sugerencia de ir pendiente de los demás, a un ritmo tranquilo, nos acercábamos a la meta.

    A unos 2 km. de la llegada, en la úlltima pequeña subida que quedaba antes de llegar a la rotonda que nos instroduce a Getafe por el Sector III se le vio desplazarse al carril de la izquierda como si pretendiese llegar a la cabeza del pelotón, se desvaneció y cayó sólo sobre el asfalto.

    Comenzaron los momentos de angustia, "¡Paco respira, joder!" mientras Toño le sujetaba la lengua con la cabeza de lado......

    Gracias a la ayuda desinteresada de esas personas que nos ayudaron en esos momentos críticos, en especial al señor que hizo las primeras llamadas, a esa joven enfermera que paró en la carretera y rápidamente se avalanzó sobre Paco para tratar de reanimarle, y a ese anestexista anómimo que apareció por el otro carril y oprimía desenfrenadamente el pecho de Paco tratando de devolverle a la vida mientras le hacían el boca a boca y aparecían unidades de policía, ambulancias y servicio médico. No creo que ninguno tuviéramos queja de la intervención médica ni de los medios mecánicos empleados en su reanimación.    Una vez dado por perdido, su cuerpo quedó sobre la calzada, cubierto con una sábana y acompañado por dos de sus hijos.

Descanse en paz.  

Vicente.