Última cronica

Crónica de la salida por la Sierra Norte, el 2 de septiembre de 2020

 

El miércoles 2 de septiembre llegamos a El Berrueco José Serrano, Óscar de la Cruz, Marcos Herrera y Daniel González, el que escribe estas líneas, con la intención de hacer la ruta de la Sierra Norte. La idea era subir la Fragüela, los puertos de La Puebla, La Hiruela y el Cardoso. Rubén Frechilla anunció su participación, pero un contratiempo se lo impidió finalmente.

Poco después de las 9 de la mañana comenzamos a pedalear. El día era soleado, pero algo fresco, rondando los 14 ºC, por lo que yo decidí salir con manguitos blancos y chaleco. José comenzó marcándonos el ritmo desde El Berrueco la mayor parte del tiempo hasta que, sin dejar de ascender y calentar las piernas, llegamos al primer obstáculo montañoso: la subida de la Fragüela, de algo más de 4 km y con pendientes que llegaban a ser del 11 %. Allí cada uno puso su ritmo para finalmente reagruparnos todos en la bajada que nos adentró por las laderas montañosas llenas de vegetación y aves rapaces que desemboca en La Puebla. Al principio se trata de una bajada rápida y algo peligrosa por sus curvas cerradas, pero que ha mejorado porque han echado asfalto nuevo, aunque botoso. A continuación, comienza el falso llano hasta La Puebla, que es, en mi opinión uno de los tramos más bonitos de esta ruta, con el cañón situado siempre la derecha y las vistas amplias hacia la ladera de las montañas circundantes. Marcos conocía un mirador para parar y hacernos una foto, pero por algún misterioso motivo, este no terminaba de aparecer, así que nos paramos en una especie de explanada llena de bostas de vaca, en previsión de que ya lo hubiéramos dejado atrás. Sin embargo, al poco de arrancar del lugar, dimos con el susodicho mirador y volvimos a parar.

Justo antes de dar con el mirador

Justo antes de dar con el mirador.

El día era perfecto: nada de viento, ni de tráfico, temperatura agradable, ya más elevada, silencio total. Daban ganas de quedarse allí a mirar todo el día las montañas.

Como he dicho, llegar a La Puebla supone transitar por un falso llano de unos 10 km, por lo que hay que regularse bien si no se quiere empezar el puerto con las pulsaciones demasiado altas. Al adentrarnos en el pueblo decidimos parar en una fuente justo a pie de puerto. Rellenamos bidones, comimos algo y comenzamos las ascensiones. Cada uno a su ritmo.

El puerto de La Puebla es de 2.ª categoría, tiene una longitud de casi 8 km, un desnivel acumulado de casi 500 m y una inclinación media del 6 %. Comienza suave con alguna rampa muy corta que pasa del 8 %, pero luego vuelve a suavizar para colocarse entre el 6 y 7 %. Sin embargo, esconde una trampa a 2 km de la cima, y es que la carretera se pone al 10 y incluso al 11 % con recurvas cerradas a lo Alpe D'Huez. Una vez arriba todos, nos hicimos las fotos de rigor con la satisfacción de haber superado el obstáculo más difícil de la ruta.

 

Orgullosos de haber superado la parte más dura.
Orgullosos de haber superado la parte más dura.
 
La bajada rápida hacia implica hacer un tramo del puerto de La Hiruela de algo más de 1 km al 7 % de pendiente media, que sientan bastante mal a las piernas después de relajarse en el descenso.
Coronando La Hiruela

Coronando La Hiruela.

Y ahora sí, se emprende la bajada hasta La Hiruela, pueblito muy acogedor y carismático. Es una bajada muy rápida con curvas muy cerradas en las que hay que estar bastante atentos al tráfico. En una de esas curvas nos topamos con un camión de grandes dimensiones que iba ocupando su carril y parte del nuestro. Ahora sí, en La Hiruela, unas tostadas con tomate y una coca-cola o café con leche que sientan de maravilla para reponer fuerzas.

Rellenamos bidones en el pueblo y continuamos. Ahora unos kilómetros de bajada rápida que ayudan a la digestión y preparan los músculos para el terreno quebrado que viene a continuación.

Toca ahora el Alto del Cardoso, que en teoría no es duro, dado que es menos de 2 km al 6 %, pero que viniendo ya con más de 1500 m de desnivel acumulado hay que controlar las pedaladas para cuidar los músculos de las piernas. Pero el lugar es tan hermoso que el cansancio pasa a un segundo plano cuando transitamos por la entrada del Hayedo de Montejo.

La carretera asciende suavemente entre una masa espesa de pinos altos que ofrecen una sombra agradecida a los ciclistas que pasamos por allí, pues el sol ya está casi sobre nuestras cabezas y el calor empieza a apretar. Subimos tranquilos y mirando a ambos lados de la vía y una vez arriba nos hacemos la foto de rigor.

 

 
Coronando La Hiruela
Ya está prácticamente todo hecho...
 

Poco después de emprender la bajada volvemos a parar en una fuente para rellenar los bidones. Ya solo nos quedan los últimos kilómetros de sube y baja hasta regresar a El Berrueco. El viento hace su aparición y complica un poco más la conquista del terreno quebrado con varios repechos que nos queda por delante. Pero al final, llegamos a los coches con la sensación de haber terminado una ruta muy bonita y dura.

José, Marcos y Óscar deciden quedarse en el pueblo para comer y yo tengo que regresar a casa porque me reclaman ciertos asuntos de trabajo.

Dani.

El sábado 02/06/2018 tuvo lugar la salida, tal y como estaba programado, desde el puente de Cangas de Onis. A las 08:00h. partimos camino de los Lagos de Covadonga con intención de volver por  el Fitu - Ribadesella - Arriondas - Cangas.

Pauli - Polomo - J.Antonio - Vicente - Ata - Tonino y Juan Pérez. Falta Rafa

Jueves, día 31 de mayo

El jueves, dia 31, Paulino, Juan y Vicente viajaban para Cangas. En Asturias no hablar de comida es como ...;  yo restauré en Pola de Siero un guiso de cordero con verdura que ..........

Pola de Siero

Cuando llegué a los apartamentos de la Aldea del Puente, junto al hotel Puente Romano, ya estaba Paulino esperando con la intención de salir hacia los lagos en coche para reconocer el recorrido del sábado. Cuando volvió Paulino, aparecía Juan Pérez entrando por el Hotel Capitán, donde en 1996, se bajó Induráin.

Viernes, día 1 de Junio

El viernes, mientras los hermanos Tamarall, Palomo, Tonino y Rafa venían desde Madrid con sus respectivos acompañantes teníamos que emplear el viernes en hacer Turismo. La idea me la dieron 3 ciclistas que salieron de al lado de mi apartamento a las 8 de la mañana cuando al preguntarles que qué iban a hacer me respondieron: "Hoy Ribadesella y Lagos, mañana el Angliru".

- ¿Paulino, nos vamos al Angliru?. Cogimos a Juán y, a pesar de que el recepcionista del hotel nos dijo que no se veía un carajo ni en la web de Lagos ni en la del Angliru, cogimos los coches y allá que nos fuimos. Salimos hacia Mieres y con la ayuda del móvil llegamos.

- Como le dijo una vez un murciano a su 'instrumento' mientras orinaba en lo alto del Cabezo la Plata, orientándole para un lado y para otro: ¿Has visto ésto y aquello?,.....  pues míralo bien, que aquí no subes más.

¡Qué infierno de subida!. Niebla, lluvia, nieve, peraltes que nos hacían dar con los bajos en el asfalto. ¡Menos mal que subimos y bajamos solos!.

El Angliru

Nos bajamos como pudimos y el TomTom nos dejó. Llegamos a la plaza de la Escandalera de Oviedo donde aparcamos y ...... ¡a comer!. 

- De menú, fabada con sidra y........ ¡Eso, yo ya está,  menú!, pedir los demás.

Después de comer, visita turistica a la ciudad y para Gijón. Paulino nos abandonó pues tenía que quedar con Tonino y Rafa en Cangas. Cuando llegamos a Cangas nos pusimos en contacto con Palomo, su hijo y los hermanos Tamarall (y todas nuestras sufridas esposas) y quedamos los 17 integrantes de la expedición en la Sidrería La Ovetense para cenar. El grupo de Paulino, Tonino y Rafa prefirió hacer un grupo por separado pues la sidrería no daba para más: ¡gracias a que la familia de Palomo había cogido una mesa!.

Durante la cena fijamos el plan: Subida a Lagos, comida en los Texsos, visita a la Santina y visita a la quesería.

- ¡Mañana a las 8 en el puente!.

Mirad el cachopo que se pidió en hijo de Jose Manuel:

El cachopo

Sábado, día 2 de Junio

Llegaron la 8 de la mañana y sorpresa: el cielo esta clareando después de una tarde y noche de lluvia. Arrancamos los 8 ciclistas y cada uno subió como pudo. Las fuerzas nos dividieron en dos grupos. Lo importante fue que todos subimos, y brilló el sol.

Lago Ercina

 

Lago Ercina

En la bajada nos reagrupamos en Cangas en la sidrería El Abuelo. Mientras tomabamos un café nuestras señoras subieron en autobús a los lagos.

A partir del 1 de junio no está permitido la subida en coche particular.

Recogimos en el hotel a Ata que se había adelantado para dejar el chubasquero y,.... para el Fitu. Después de 10km de puerto, desde el mirador, como era de esperar, no vimos nada.

El Fitu

Nos quedaba bajarlo, sentido Ribadesella - Arriondas (unos 50 km) pero la hora nos hizo ser cautos y cambiamos las 2h que nos quedaban por la bajada del Fitu (17km) sentido Cangas y una cerveza. Y así fue; terminamos nuetra ruta con 82km en lugar de los 116 previstos.

Siguiendo con el programa propuesto, a las 14:30 nos presentamos, los 17 integrantes del grupo, en el Restaurante Los Texsos (985 846 138) donde Antonino había comido otras veces y yo había propuesto.

Restaurante Los Texsos

Después de la comida nos repartimos turísticamente: Visita a la Santina y a la quesería de Dorita.

 

La Santina

El siguiente punto del programa era cultural: Visita a la quesería Vega de Tordín (674 59 77 38). 

Vega de Tordín

El grupo ADPedales finalizaba su jornada en la quesería. 

Domingo, día 3 de Junio

Proyecto: Subida al mirador de Puerto de Panderrueda (León) 51 km ininterrumpidos de puerto: Desfiladero de los Beyos, el Pontón (1280m) y Panderrueda (1450m).

Llegan las 8 de la mañana y el cielo amenaza lluvia. Los chubasqueros puestos. ¡Si llueve nos volvemos!.

8:03 y Juan no aparece. ¡Este no viene!. Se había dormido.

Arrancamos Tonino, Paulino y yo. Juán, después de despertarle, a medio desayunar salió como pudo a buscarnos. Subimos despacito hasta que Juán nos cogió:

Subiendo el Pontón

A los 30 kms de subida, el suelo se seca. A la hora y media, Tonino se da la vuelta como había anticipado, salía para Madrid.

Paulino nos convenció para que Juan y yo siguieramos a nuestro aire pues se nos iba a hacer muy tarde. Yo fui cantando la altitud del puerto hasta que llegaron los 1280 en el km 47 de recorrido. Nos quedaban solo 4km para cumplir el objetivo de ver el Mirador de Puerto de Panderrueda (1450m): Picos de Europa.

¡La leche, que 4 km.!. Después de los 47 del Pontón, la pendiente sube hasta el 10%. Juán se desesperaba: ¿cuánto queda?.

 
Mirador Puerto de Panderrueda

Paulino que se quedó en lo alto del Pontón estaba desesperado: - ¿dónde andáis?. - Ya bajamos. 

El Pontón

¡Que pesada se hace la bajada! 47kms cuesta abajo, con suelo seco los 20km primeros, amenaza de tormena por el desfiladero y aturdimiento al pasar a oscuras por los túneles. Sobre las 13:15 llegamos a Cangas con 102km.

Intentamos ir a comer a Casa Pedro, que nos había recomendado Angel Mínguez, pero no tenían mesa. Por la tarde, después de comer en la sidrería la Cueva, visita turística: Ribadesella - Colunga - Lastres

Lastres

Paulino fue por la tarde a Lastres bajando el Fitu por la cara que no hicimos.

Para despedir esta agradable estancia en Cangas finalizamos cenando en la marisquería El Campanu, cuyos dueños pagan una fortuna todos los años por el primer salmón de la temporada (campanu).

Lunes, 4 de Junio.

De vuelta para casa los que nos habíamos quedado.

Vicente, Junio de 2018.